lunes, 17 de mayo de 2010

TRABAJO JUVENIL

El objetivo rector del Trabajo Decente de las y los Jóvenes surge ante la necesidad de hacer eco a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) respecto a la importancia del trabajo decente de las y los jóvenes y ante la existencia de un vacío en políticas públicas en materia laboral para las y los jóvenes en el estado. Por otro lado el Plan Nacional de Desarrollo considera a la persona, el respeto a sus derechos y la ampliación de sus capacidades fundamentales para la definición de las políticas públicas.Las políticas públicas deben estar enfocadas a generar igualdad de oportunidades para favorecer el desarrollo sustentable que no afecte a las generaciones; hoy debemos entender que el centro de la economía y de la política es la persona, es preciso, que tengamos empleos decentes, porque la ocupación laboral tiene un componente ético al entender que son las personas quienes lo desarrollan; por tanto debemos atender sus necesidades.
Según la ENOE durante el tercer trimestre de 2008, San Luis Potosí se encuentra entre las entidades federativas con menor tasa de participación en la actividad económica con un 56.9% (cociente entre la PEA y la población de 14 o más años).
Los desafíos no son menores al hablar de juventud, San Luis Potosí ha tenido un crecimiento demográfico sostenido, uno de cada cuatro (25.7%) habitantes en el estado es joven (15 a 29 años) y pasaron a ser 665 mil 432 que representa el 26.9% en el Estado y que según el CONAPO ésta alcanzará un monto de 672 mil 082 en 2010 y seguirá aumentado hasta el año 2013 cuando llegue a su máximo histórico de 675 mil 735; a partir de entonces comenzará a reducir su proporción a 26.2% para el año 2017.
Durante el primer trimestre de 2008, la población económicamente activa (PEA) de la entidad, entre los 15 y 29 años, fue de 332 mil personas, estos jóvenes representan 32.5% de la fuerza de trabajo total, de los cuales 316 mil se encuentran ocupados.
De los jóvenes ocupados, 52.8% labora en el sector terciario (servicios y comercio), 29.6% en el secundario y en el sector primario 17.6 por ciento. Por su posición en la ocupación, la mayor parte de los jóvenes ocupados (71.2%) son personas subordinadas y remuneradas (225 mil); los trabajadores no remunerados representan 17.6% (56 mil); los trabajadores por cuenta propia, 8.4% (27 mil); y los empleadores (patrones) en este grupo de edad presentan un porcentaje no significativo.
De la población joven ocupada en la entidad, se tiene que 13.6% recibe ingresos hasta un salario mínimo; 25.7% más de 1 hasta 2 salarios mínimos; 23.9% más de 2 hasta 3 salarios mínimos; 10.5% más de 3 hasta 5 salarios mínimos; 4.3% más de 5 salarios mínimos; 18.3% no recibe ingresos y 2.7% de los jóvenes no especificó el nivel de ingresos por su trabajo.
Según la jornada de trabajo, en San Luis Potosí, 11.2% de los jóvenes trabajan menos de 15 horas semanales; en el extremo contrario por horas trabajadas se ubican 71 mil (22.4%) que laboran más de 48 horas semanales y quienes lo hacen en la jornada semanal más característica, de 35 a 48 horas, trabajan 126 mil jóvenes (39.9 por ciento).
Los jóvenes potosinos, sin importar origen u ocupación, aspiran a vivir dignamente y a recibir una atención específica. Por ello es necesario entender efectiva y oportunamente el desarrollo integral de la juventud a través de políticas y programas, siendo ellos un factor estratégico para el desarrollo económico del estado, mejorar las trayectorias hacia el trabajo decente es un compromiso que atañe a todos, el desempleo juvenil va en aumento, el tener una licenciatura ya no es un elemento que les permita conseguir una movilidad social o que les garantice su ingreso al mercado laboral, el sector agrícola y las áreas rurales aún generan más de 40 por ciento del empleo y son la principal fuente de trabajo en diversas regiones del estado. A pesar de la creciente migración hacia las ciudades, la generación de empleos en las áreas rurales continúa siendo relevante para las estrategias de empleo juvenil y para las de reducción de la pobreza.

La tarea esta, en lograr la transversalidad con todas las instituciones que tratan directa o indirectamente con jóvenes en el Estado, con el propósito de coordinar y unificar proyectos así como definir e instrumentar una política orientada a la juventud que incorpore plenamente a los casi 700 mil jóvenes que habitan en el Estado, e impulse con hechos la participación de los sectores público, privado y social en la promoción y apoyo de los jóvenes en actividades académicas, de capacitación laboral, de formación para el trabajo y el fortalecimiento para el autoempleo juvenil, mejorar hoy sus capacidades y posibilidades significará mañana probabilidades crecientes de lograr un trabajo productivo, justamente remunerado y en condiciones de libertad, seguridad, equidad y dignidad humana. Significará también el aprovechamiento del potencial productivo de esa sangre joven, se traducirá en un mayor estímulo al crecimiento y desarrollo de las economías y constituirá un soporte renovador a la institucionalidad de nuestra entidad.